Cualquiera que tuviera un número de prepago sin identificar estaba obligado a hacerlo antes del 9 de noviembre, fecha límite en la que se desactivarían las que se mantuvieran anónimas.
Estaba claro que dejar a millones de personas sin su número de móvil por no haber dado sus datos al operador no es una buena campaña de imagen para el gobierno, y menos en estos tiempos. Por otra parte, tampoco a los operadores móviles les conviene perder semejante cifra de abonados que se reflejarían en sus cuentas.
Así pues, se está estudiando una moratoria para estos números por parte de Redtel, que agrupa a las mayores empresas del sector (Telefónica, Vodafone, Orange y Ono).
Veremos si el gobierno acepta plantear una moratoria o, en su caso, seguir la línea sugerida por la agrupación que plantea la posibilidad de activar el número una vez perdido dando los datos. Y es que parece que hay muchos usuarios que sólo se plantearán identificar su línea cuando la hayan perdido.
Via 20 minutos








